Etapas de recuperación del alcoholismo – Dejar el alcohol paso a paso

Etapas de recuperación del alcoholismo – Dejar el alcohol paso a paso

Cuando se sufre un problema de adicción al alcohol, dejar de beber es una de las decisiones más inteligentes que se puede tomar. Rehabilitarse de un problema de alcoholismo pasa por diferentes etapas. Cada persona se verá más o menos afectada por ellas, pero en todos los casos, conocer el proceso es una buena ayuda para entender qué es lo que está pasando en cada momento. Por eso, a continuación, te explicamos las etapas básicas por las que tiene que pasar un enfermo para rehabilitarse del alcohol.

  1. Ser consciente del problemaEl primer paso para rehabilitarse del alcoholismo es ser consciente del problema. Por lo general, esto llevará un tiempo, pero la mayoría de los adictos al alcohol se darán cuenta por sí mismos. No se debe confundir esta etapa con la segunda, que es la decisión de empezar el tratamiento de rehabilitación y es mucho más improbable.Cuando una persona empieza a beber no suele ser muy consciente de los riesgos asociados. Si con el tiempo esta práctica se hace regular, puede que al principio no se vea como un problema. Sin embargo, por lo general, una persona suele tener consciencia de su problema de alcoholismo incluso antes de llegar a tener un accidente grave. Puede ocurrir, que se pierda esta consciencia cuando el estado de embriaguez se convierta prácticamente en una constante. Pero en los momentos de sobriedad, un alcohólico suele saber que tiene un problema, aunque quizá lo justifique y minimice. Dicho de otro modo, puede que no se admita que se es adicto, pero seguramente sí se piense que se bebe demasiado.
  2. Tomar la decisión de rehabilitarseEste es un paso muy duro y difícil de dar. Si bien el alcohólico es consciente de tener un pequeño problema, no suele serlo de la gravedad real del mismo. Es común, que los enfermos afirmen que pueden dejarlo cuando quieren, que los que dicen que son alcohólicos exageran o que su estado solo se debe a la actual situación de estrés.Tomar la decisión de rehabilitarse implica muchos cambios. El más temido, sin duda, es dejar el alcohol y sus sensaciones placenteras, ya que estás han sido reforzadas una y otra vez por el condicionamiento conductual. Pero también se teme al cambio de vida, a perder amistades vinculadas al alcohol y muchas otras cuestiones. El enfermo de alcoholismo, debido a los propios efectos de la bebida y su adicción, es una persona insegura y en muchos casos, se ve incapaz de dejarlo.

    Cuando la adicción llega a un estado avanzado es difícil que el adicto tome la decisión sin la intervención de un factor externo. En muchas ocasiones, éste se debe a dos situaciones: Un accidente, una sesión de intervención alcohólica.

    El accidente es sin lugar a dudas la situación menos deseada, pero no la menos probable. La vida de los adictos al alcohol suele ser desordenada, pues la adicción interfiere en su interactuación con la sociedad en gran manera. Así, es probable que acaben teniendo problemas en el trabajo o en los estudios y con la ley. Cualquiera de estas situaciones puede ser suficiente para que una persona tome la decisión de dejar de beber. En otros casos, los accidentes pueden afectar a la salud. Desde golpes, caídas y accidentes de tráfico, hasta complicaciones médicas coronarias, cerebrales o hepáticas, el listado de problemas de salud vinculados con la adicción al alcohol es interminable. Lamentablemente, muchos adictos no toman la decisión de poner remedio al alcoholismo hasta que no sufren un grave problema de salud que pone su vida en peligro.

    La intervención alcohólica es mucho más recomendable que esperar a sufrir un accidente. Se trata de realizar una reunión con el enfermo para concienciarle de que tiene que dejarlo. En ocasiones, se lleva al enfermo a ver y a hablar con otros alcohólicos y se le explican detalladamente los problemas a los que se está exponiendo. También es común, reunirse con un profesional y familiares del adicto para entre todos hacerle ver que se le quiere ayudar, pero que para ello es él, el enfermo, quien debe tomar la decisión. Los expertos recomiendan la presencia de un profesional y de un familiar o persona cercana al alcohólico, que sea muy respetada por este, especialmente en lo relativo a su vida personal.

    Que sea el enfermo quien tome la decisión es fundamental, ya que multiplica las posibilidades de éxito de la rehabilitación.

    Una vez conseguido este importante avance, se debe acudir a un médico o mejor aún, un centro de rehabilitación del alcoholismo, para que los profesionales adecuados vigilen el proceso de rehabilitación. La recuperación del alcohol suele requerir especialistas en el campo de las adicciones, pero también de las enfermedades mentales, ya que es común que estás coocurran junto con la adicción.

    La primera decisión será si el adicto debe quedar interno en el centro o no. La decisión última será del paciente y sus familiares. El consejo de los profesionales dependerá de la situación personal y laboral del paciente, su nivel de adicción, factores de riesgo, etc. En cualquier caso, una persona adicta no debe dejar de beber por su cuenta, porque puede sufrir complicaciones médicas.

  3. DesintoxicaciónEl proceso de desintoxicación empieza con la entrevista de un médico en la que debes explicarle tus hábitos a la hora de beber y si consumes alguna otra sustancia adictiva. El médico, también debe saber si sufres algún problema mental vinculado al alcoholismo como puede ser: depresión, cambios de humor, comportamiento violento, etc.A continuación, comienza el periodo de desintoxicación que dicho clara y llanamente, consiste en acostumbrar y enseñar a tu cuerpo a vivir sin alcohol.Esta etapa dura entre una semana y diez días, pero requiero ser monitoreado por un médico debido al síndrome de abstinencia del alcohol, ya que puede llegar a ser muy peligroso. Algunos de los problemas que se pueden experimentar debido al síndrome de abstinencia son: sudores fríos, palpitaciones, hipertensión, temblores, fiebre, dolor de cabeza y en último caso el delirium tremens. Este último puede llegar a ser mortal.

    Por eso debe estar vigilado por profesionales de la salud. Si se ha optado por una desintoxicación sin internamiento, el adicto debe estar siempre acompañado y el acompañante debe saber identificar los síntomas peligrosos para pedir ayuda si fuera necesario.

    Otro de los factores peligrosos que suelen pasarse por alto, cuando no se cuenta con la asistencia médica necesaria, son los peligros de malnutrición y deshidratación. Por lo general, el alcohólico no se ha cuidado debidamente durante un tiempo y la desintoxicación causa un importante estrés al cuerpo que consume muchas energías. Por eso, es importante asegurarse de que el enfermo está nutrido e hidratado en todo momento.

    Con la monitorización médica, los efectos del síndrome de abstinencia se minimizan o eliminan, de tal forma que el proceso de desintoxicación se lleva a cabo de una forma segura.

  4. Rehabilitación alcohólicaCuando tu cuerpo está desintoxicado, es el momento de empezar a trabajar tus hábitos diarios, para que sepas llevar tu nueva vida de una forma sana.Dejar el alcohol conlleva dejar de ir a muchos sitios, dejar de ver a ciertas personas y dejar de hacer muchas cosas, o en última instancia seguir haciendo todo eso pero de una forma muy distinta a como se ha hecho hasta ahora.Las personas que te rodean, pero no son tus familiares cercanos, pueden no conocer tus problemas con el alcohol. De hecho, seguramente tú mismo prefieres que no los conozcan. Pero esto puede llevarte a situaciones en los que las tentaciones a beber sean importantes: comidas y cenas de trabajo, fiestas, reuniones sociales, etc. El problema del alcohol es que es demasiado fácil de conseguir. Durante el proceso de rehabilitación alcohólica, te enseñarán a lidiar con todo eso sin volver a beber.

    Muchos centros, ofrecen actividades durante el proceso de rehabilitación como yoga, pintura, terapia con animales, etc. De estas actividades, suelen surgir nuevas amistades y aficiones que el enfermo puede seguir desarrollando una vez concluya su rehabilitación.

    Por tanto, en esta etapa, te ayudarán a encontrar nuevas aficiones y cosas que hacer y sobre todas las cosas, te ayudarán a tener un plan de vida que te permita luchar por tus verdaderos objetivos, tanto en el plano profesional como en el personal.

  5. MantenimientoLa fase de mantenimiento durará el reto de tu vida. Lamentablemente, las adicciones no se curan, se controlan. Así que tendrás que estar siempre alerta y llevar a cabo todo lo aprendido para no recaer.Verás que tu nueva vida es mucho más satisfactoria que la anterior. Tanto las relaciones personales como tu desarrollo laboral serán más positivas para ti. Pero con todo, siempre habrá situaciones en las que la bebida esté presenta y tú debas decir que no.

    Está demostrado que asistir a reuniones de Alcohólicos Anónimos o similares, en las que se comparte un tiempo con otras personas con problemas similares ayuda enormemente a que los adictos sigan siendo conscientes de que tienen un problema latente que deben controlar. Algunos centros de rehabilitación ofrecen grupos similares o incluso puede que organicen actividades para ellos.