Programas de Tratamiento de la Adicción

Ninguna adicción es positiva para el desarrollo vital de una persona. Ni siquiera una afición saludable, como hacer deporte, sigue siéndolo cuando la persona se convierte en adicta. Pero el peligro de las adicciones a sustancias psicoactivas, como alcohol y drogas, es extremo.

Se puede ser adicto a sustancias prohibidas (drogas), legales (alcohol, tabaco, medicinas, etc.) o incluso comportamientos (internet, videojuegos, etc.). Ningún caso es aceptable y todos deben ser tratados.

Lo más peligroso de la adicción es que no solo afecta a un aspecto de la vida de la persona. Muy al contrario, tendrá consecuencias físicas, morales y sociales. Por eso, es conveniente empezar a poner freno a las adicciones tan pronto como se identifique que se sufren.

No es un proceso fácil. Sin el asesoramiento y apoyo profesional adecuado, las posibilidades de recaer se multiplican. Cuando esto ocurre, además de que vuelven los problemas ya conocidos asociados a la adicción, la moral del paciente se suele ver bastante afectada debido al sentimiento de culpa. Lo cierto es que no debería ser así. Una adicción no es una cuestión de personas fuertes o débiles, sino una enfermedad que requiere supervisión y el seguimiento de un proceso sistemático que se ha demostrado efectivo.

¿Es necesario un internado para tratar la adicción?

Los programas para curar adicciones se pueden desarrollar mediante un internado o mediante una monitorización diaria de la vida del paciente.

Aunque el segundo caso es menos intrusivo y generalmente más cómodo para los pacientes, en los casos de adicciones graves, el internado suele ser necesario. En todo caso, siempre es voluntario.

Tras conocer la situación específica de la persona, los médicos informarán al paciente de cuál sería el proceso recomendado para tratar su adicción con mayores probabilidades de éxito. Con toda la información en su poder, el paciente podrá decidir lo que crea conveniente. Por eso, siempre invitamos a las personas interesadas sobre nuestros servicios, y que están leyendo este texto, a que se pongan en contacto con nosotros y se informen de primera mano de todo lo que quieren saber.

Las etapas del tratamiento son desintoxicación, rehabilitación y mantenimiento. El internado suele corresponder con la primera y la segunda o exclusivamente con la primera.

En la desintoxicación, el internado es una gran ayuda porque permite a los médicos comprobar cómo supera el paciente el síndrome de abstinencia y, si es necesario, proporcionarle algún medicamente que elimine o palíe los efectos de dejar de consumir la sustancia que provoca la adicción.

En la etapa de rehabilitación, se proporciona a los pacientes un ambiente y condiciones óptimas para evitar recaídas. Además, los médicos se aseguran que la recuperación física del enfermo se lleva a cabo de forma paulatina.

En definitiva, aunque el internado sea más incómodo para los pacientes, permite superar la adicción con plenas garantías de seguridad, gracias a la supervisión de los profesionales del centro.

¿En qué radica el éxito de los programas de tratamiento de la adicción?

El éxito de los programas de tratamiento de la adicción radica en dos factores fundamentales:

  1. Ayuda profesional: Es muy extraño que una persona pueda dejar una sustancia psicoactiva a la que es adicta. En prácticamente todos los caso es necesaria la ayuda profesional, que debe contar con:
    1. Equipo e instalaciones adecuadas
    2. Profesionales preparados y con experiencia
    3. Capacidad de adaptación a las características del individuo
  2. Determinación personal: Para dejar una adicción el paciente debe:
    1. Hacer el tratamiento de forma voluntaria
    2. Aceptar el vacío que deja la adicción ‒la vida gira alrededor de ella‒ y estar dispuesto a llenarlo con cosas positivas: nuevas relaciones sociales, aficiones y trabajo.

Con nuestros programas de tratamiento de la adicción, nosotros te proporcionaremos los primeros factores y te ayudaremos con la segunda parte del punto dos, así que ahora mismo solo necesitas una cosa: Querer librarte de tu adicción de una vez por todas.

¿Qué es una adicción?

Según la Organización Mundial de la Salud una persona es dependiente de una sustancia cuando tres de estas situaciones se han dado repetidamente en los últimos 12 meses o han sucedido durante al menos un mes:

  1. Tiene un fuerte deseo de consumir la sustancia.
  2.  Es incapaz de controlar el consumo de la sustancia, entendiendo por ello: no ser capaz de dejar de consumirla, consumirla durante más tiempo o en mayor cantidad de lo deseado o no poder reducir las cantidades consumidas.
  3. Tiene síndrome de abstinencia cuando se deja de consumir o se consume en menor cantidad.
  4. Necesita una cantidad cada vez mayor para conseguir los efectos deseados.
  5. Sigue consumiendo a pesar de sufrir problemas asociados al consumo de forma evidente.
  6. Destina cada vez más tiempo y recursos al consumo en detrimento de otras obligaciones.

Cuando hablamos de adicción es importante dejar de lado conceptos como debilidad o culpa. Se trata de una enfermedad mental, en la que el contexto social y personal de los enfermos juega un papel muy importante y que la persona difícilmente puede controlar.

El cuerpo de un adicto se ha acostumbrado a los efectos de una sustancia y genera tal dependencia que los necesita para funcionar. Cuando se le priva de ellas, el cuerpo siente que algo va mal y las sensaciones, enmarcadas en lo que se conoce como síndrome de abstinencia, son muy fuertes y desagradables. A las sensaciones físicas, se le añaden las psicológicas. Se crea un vínculo, llamado condicionamiento, entre el consumo de la sustancia y los sentimientos agradables, que genera una dependencia psicológica muy fuerte.

¿Por qué puede curarse un adicto si no puede controlar el caer en la adicción?

Por supuesto, en la cura de una adicción el papel de la persona afectada es primordial. Sin su colaboración, es muy difícil que los programas de tratamiento de la adicción puedan tener éxito. Sin embargo, si el enfermo lo intentase solo, seguramente también fracasaría. Además, estaría poniendo en peligro su vida.

Por tanto, es la conjunción de la voluntad y esfuerzo del enfermo, junto con los métodos, apoyo y experiencia del programa contra la adicción lo que multiplica las posibilidades de éxito.

Si cuando comienza la adicción, el enfermo no puede controlar el devenir de los acontecimientos, es porque no cuenta con todo el conocimiento acumulado que le brindan los profesionales que trabajan en los centros de cura de adicciones, así como de los medios físicos que van desde infraestructuras hasta medicamentos, todos ellos dirigidos a un único objetivo: la cura en condiciones de seguridad.

Adicción a las drogas y al alcohol

Dos de las adicciones más comunes y peligrosas son la adicción a las drogas y la adicción al alcohol. Ambas son adicciones muy problemáticas y si no se las pone remedio acabarán ocasionando la muerte del adicto.

De hecho, uno de sus aspectos más terribles es que, generalmente, los afectados no toman la determinación de dejar la sustancia hasta que no sufren un problema grave. Como es natural, lo ideal sería empezar a tratar la adicción a las drogas o al alcohol antes de que suceda un problema importante, pero la fuerza de la adicción es tal, que lo hace muy improbable. A este respecto, el papel de los familiares y amigos cercanos puede ser transcendental.

La mejor ayuda que puede dar un familiar a un adicto es hacerle ver que tiene un problema y que necesita ayuda para superarlo. Conseguir esto no es fácil, porque es común que los adictos nieguen que sus problemas se originan en la adicción a las drogas y al alcohol. Es importante que la persona sana evite convertir la conversación en un tabú. Debe hablarse de ello como algo normal, pero dirigiendo la conversación siempre hacia las soluciones. En muchos casos, el enfermo querrá ir acompañado a la primera consulta. No hay ningún problema en hacerlo. De hecho, es algo muy común entre los pacientes que deciden empezar a tratarse.

La adicción al alcohol y las drogas se basa en tres pilares fundamentales: bienestar, tolerancia y condicionamiento negativo. El primer efecto de las drogas y el alcohol es una sensación placentera. El bienestar es tan fuerte que el cuerpo lo recordará y lo echará de menos. Si se cae en la tentación de volver a buscar esas buenas sensaciones, se volverá a consumir. Como explicábamos más arriba, con las sustancias adictivas, el cuerpo se acostumbra a funcionar bajo sus síntomas en muy poco tiempo. Cuando el cuerpo nota la falta de las mismas, siente que algo no está funcionando bien y genera el síndrome de abstinencia. Por tanto, el cuerpo estará asociando la falta de consumo a una fuerte sensación de malestar y el consumo a un fuerte sentimiento de bienestar. Lamentablemente esto no es todo. Cuando vuelve a consumir, el cuerpo se habrá acostumbrado a la sustancia y necesitará una dosis mayor para volver a experimentar los fuertes sentimientos de bienestar. Por tanto, el consumo se va incrementando en frecuencia y cantidad. Esto añade a los riesgos a largo plazo, los consabidos peligros puntuales de sufrir una sobredosis o un coma etílico.

Con la repetición de este proceso, la bola de nieve habrá empezado a girar y a hacerse cada vez más grande.

Cómo prevenir las adicciones

Prevenir una adicción sería sencillo si no fuera porque la subjetividad hace que no nos demos cuenta de la gravedad de la situación hasta que es demasiado tarde. No obstante, hay algunos consejos que puedes seguir para prevenir una adicción y mantenerte sano y seguro:

  1. Infórmate. Las consecuencias de la adicción a las drogas y al alcohol son tan negativas que informarse es una buena manera de prevenir. Si tienes curiosidad, acércate a algún centro y pídeles que te den información. En general, ver algunos casos reales y hablar con ellos es mucho más efectivo que lo que puedas leer en un folleto.
  2. No pruebes sustancias ilegales. El poder adictivo de las drogas es enorme. La mayoría de los consumidores las prueban debido a la presión social de sus amigos. Un buen amigo debe respetarte como eres y no empujarte hacia algo tan peligroso. Si no entiende tu postura, al menos tendrá que respetarla. No contemples otra opción.
  3. Con las sustancias legales como el alcohol, no probarlo puede ser difícil. En todo caso debes saber que es posible, pues muchas personas optan por ello voluntariamente. Pero si en tu caso, quieres beber y disfrutar la bebida sin problemas, simplemente tienes que ponerte límites. Por supuesto, nunca debes emborracharte. No te aportará nada. Así que ponte un límite a lo que puedes beber como mucho y lleva la cuenta.
  4. Bebe despacio y con sorbos cortos.
  5. Cuando no estés bebiendo, deja la copa encima de la mesa.
  6. Si alguien te dice que consumes demasiado, escúchalo y plantéate si tiene razón.
  7. Evita situaciones que te impulsen a consumir: fiestas de determinado tipo, grupos de personas que consuman, situaciones en las que sueles consumir, etc.
  8. No te quedes solo sin hacer nada, busca otras cosas que hacer en las que no puedas consumir. En muchos casos, el deporte puede ser tu gran aliado.

Como ves el consumo de drogas y alcohol puede tener un gran componente social en las primeras etapas. Sin embargo, debes tener claro que según vaya avanzando la adicción, cada vez estarás más aislado hasta quedar completamente solo.

Para prevenir la adicción a las drogas y el alcohol es fundamental saber negarte a las invitaciones. Decir que no, no tiene por qué ser traumático:

  1. No te quedarás solo
  2. No pensarán que eres un bicho raro
  3. No perderás a tus amigos

En la mayoría de los grupos, las personas aceptan las particularidades de cada uno. A unos les gustan unas cosas, a otros otras y el respeto mutuo es lo que lo que forja la amistad. Si en tu grupo no ocurre esto, plantéate si realmente son tus amigos o que quizá sean ellos los que tienen el problema y no quieran verlo.

Niégate cuando sea necesario. Puede que al principio cause algo de revuelo, pero verás que muy pronto se acostumbrarán y dejarán de insistirte. En poco tiempo sabrán que tú no consumes y ni siquiera te lo ofrecerán.

Si has empezado a consumir, estás a tiempo de dejarlo. No esperes a que la vida te dé un susto. Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.